Miles de personas se agrupaban para despedir al
diestro segoviano Víctor Barrio. Los alrededores del Polideportivo Municipal "Félix
Arranz" de Sepúlveda era un hervidero de aficionados, vecinos y gentes del
mundo de los toros venidos de todas partes.
Sobre las 20,30 horas llegaba el féretro con los
restos mortales de Víctor Barrio a hombros de su cuadrilla y amigos para que
todos los aficionados, familiares, amigos y gentes toro puedan velar su cuerpo.
Con gritos de “Torero, Torero” y una atronadora ovación hacía el paseíllo para
entrar en la capilla ardiente instalada en el Polideportivo.
