jueves, 8 de septiembre de 2016

JESÚS ABRIL TRIUNFO EN LA CINTA DE HACE 50 AÑOS

Vicente Parra Roldán
Una interesante novillada picada se programó para la festividad de la Virgen de la Cinta, con la presencia de Jesús Abril, Sebastián Borrero “Chamaco II” y Rafael Romero para lidiar astados de Joaquín Buendía.

El festejo tuvo su momento más complicado por la cogida en el segundo de la tarde de Chamaco II al realizar un quite. Ya se había lucido anteriormente en otro en el toro correspondiente a Jesús Abril y mostraba sus enormes ganas de triunfar cuando, al echarse el capote a la espalda, fue empitonado por la ingle y llevado a la enfermería donde fue asistido de una herida a nivel del testículo derecho con desgarro completo de la bolsa en una extensión de diez centímetros con contusión y hematoma, siendo calificada como de pronóstico menos grave que le impedía continuar aunque el novillero se empeñó en volver al ruedo para lidiar el segundo de su lote, quinto de la tarde.


Su decisión fue favorablemente acogida por los espectadores que le ovacionaron con fuerza así como al veroniquear a su oponente que, en la muleta, ofreció peligro por lo que el torero pronto se lo quitó de encima de un pinchazo y una estocada, siendo ovacionado por los tendidos.

El triunfador de la tarde fue Jesús Abril que se mostró muy lucido con el capote al lancear a los tres toros que mató. Su primero mostró mucho sentido, pero Jesús supo sacarle bellos muletazos con ambas manos para concluir de un estoconazo. Pese a la intensa petición de trofeos, la presidencia no accedió y el torero dio una aclamada vuelta al ruedo. El que mató por Chamaco II; un animal con medias arrancadas, estuvo por encima del mismo, matándolo de dos pinchazos y estocada, siendo ovacionado.

Su triunfo llegó en el cuarto al que toreó con ambas manos de forma muy despaciosa entre ovaciones de los espectadores que se emocionaron con el quehacer del onubense que remató su obra con una gran estocada y, en esta ocasión, las dos orejas llegaron a sus manos para pasearlas en triunfo.

Por su parte, Rafael Romero se mostró muy valeroso con su primero con el que se lució en los estatuarios iniciales así como en un par de series de redondos; pero el de Cortegana no estuvo muy afortunado con los aceros y oyó un aviso cuando el animal caía a la arena. Algunas palmas premiaron su labor. En el que cerró plaza volvió a lucirse al lancear de recibo y, después, en el toro por redondos antes de dejar media estocada y un descabello, recibiendo una fortísima ovación por parte de los espectadores.


Fue una buena tarde por parte de los novilleros aunque, en esta ocasión, las reses de Joaquín Buendía, con muchos kilos y poder, no colaboraron para el éxito de la terna onubense en uno de los días importantes del calendario taurino de la capital choquera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario