jueves, 20 de abril de 2017

Recordando el debut de Laine en Madrid.

Vicente Parra Roldán
Los éxitos cosechados por el novillero onubense Diego Gómez Laine en las temporadas de 1.931 y 32 hicieron que se presentase en Madrid en la inauguración de la temporada siguiente, es decir, el 5 de marzo de 1.933.

Aquella tarde hicieron el paseíllo los novilleros Luís Morales, Diego de los Reyes y Laine para entendérselas con reses de Concha y Sierra que resultaron buenos en líneas generales.

El debutante, desde el comienzo de su faena de capa, produjo una excelente impresión, dejando notas de arte y valentía y sembrando el entusiasmo en los tendidos. Superiorísima fue la labor de capa la llevada a cabo por Laine que se impuso haciéndose ovacionar. Después de vérsele cosas de torero de verdad, valiente y artístico, Laine instrumentó una colosal serie de muletazos de varias marcas y a cual mejor. Cada pase, de cerca y valentísimo, una ovación y olés; cada adorno de los mucho que tuvo, enorme entusiasmo de los espectadores. Entrando como los maestros, dejó una gran estocada que le valió una oreja que paseó, entre una larga ovación, en su triunfal vuelta al ruedo.

En el que cerró plaza, Laine derrochó valentía, aplaudiéndose su trabajo artístico y reposado. Tras una faena muy lucida de muleta acabó con la vida de su adversario y con la corrida de dos pinchazos y una estocada, siendo aplaudido al finalizar su quehacer.


Sus compañeros de cartel Luís Morales y Diego de los Reyes, cumplieron. Morales destacó con el capote, moviéndose mucho con la muleta y no pasó de regular con las espadas mientras que Diego de los Reyes cumplió con el capote y muleteó muy valiente a sus dos oponentes.